
Conseguir las entradas para la exposición nos llevo un buen rato en la cola por la mañana, Alex me acompañó, esto tiene doble mérito; primero porque no le gusta Antonio López y segundo porque no iba a poder venir.
Corriendo después de comprar las entradas, me fui a casa de Victor y tuvimos una conversación de lo más interesante que me ha dado qué pensar.
La comida con Alex en el Japo de su barrio y de allí a casa. Mientras hacía los últimos preparativos, Alex me preparaba info sobre una propuesta de Itinerario. Sin exagerar ni un poquito puedo presumir de tener a un hombre diez en mi vida. La despedida en el metro fue dura. Siempre que nos vamos a separar unos días por algo lo paso mal, pero esta vez va a ser por un mes y medio. Mezcla de sentimientos, ilusión por el viaje y mucha pena por no verle durante tanto tiempo. Bendito Internet que hará que le sienta un poquito más cerca.
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